Ir de flor en flor,
que lejos queda ese aire de pureza.
Se apodera de mi la maleza
y con fuerza vuelvo a revolotear.
Mis campos yelmos corren por dentro,
observo el mundo desde las alturas.
Sin prisa y con cautela,
vuelve a aflorar la premura.
Huracanes tormentosos me hacen precipitar,
el aire me recuerda a alguien que aún no conozco
y que con su presencia cultiva mis cimientos
y los vuelve a desestabilizar.
Movimiento entrópico, browniano y sideral.