Dejo atrás la ciudad,
todo parece distinto cuando miro en perspectiva.
Solo me queda claudicar
y adentrarme en mis adentros más profundos.
Mi ecosistema visceral
se derrama a todas horas.
Solo presiento la caída
mientras espero el epicentro.
Aquest blog és un espai on trobareu escrits diversos, paraules i frases perdudes i els pensaments més interns del propi autor.
Dejo atrás la ciudad,
todo parece distinto cuando miro en perspectiva.
Solo me queda claudicar
y adentrarme en mis adentros más profundos.
Mi ecosistema visceral
se derrama a todas horas.
Solo presiento la caída
mientras espero el epicentro.
Que bien sienta desplumarse
sin perder de vista el desplomarse.
Son tantas las caídas
que me puede el aletear.
Esencias que anhelo y despojo,
descartando de la baraja
todos mis instintos.
Mente fría y cabeza serena,
al fin puedo respirar.
Una vez desprendido de todos mis demonios
puedo dejar de jugar con las estrellas.
Renovado y aligerado
puedo centrarme en lo esencial,
olvidarme de los títulos
y centrarme en el significado.
Voy a desprenderme del equipaje,
aligerar el plumaje para alzar al vuelo.
Son demasiadas líneas con carga de penumbra
que anhelo vislumbrar un amanecer.
Renovar las ideas y surcar las nubes
para esponjar mi alma.
Me asusta la sombra de mis alas,
el olor de las estrellas y el mar.
Voy a renovar mi inventario
y dejar que la primavera se apodere de mi.
Estoy harto del frío del invierno
y de las brasas de mis infiernos.
Al fin consigo desplegar mis alas,
mis inviernos empiezan a florecer.
Ya sea vuelo o sea inercia
sigo un rumbo indeterminado hacia delante.
Quedan lejos mis infiernos,
juramentos que hago en testamento
mirando de reojo al pasado
y las sombras que siempre quieren alcanzar.
Qué bonito mirar tu cara oculta,
sumergida en tupido velo del cielo
y abrazando cada instante de tranquilidad.
Simpatizo en tu descanso,
noches en vela surcando el mar y danzando
con un oleaje que hace que las heridas vuelvan a emerger.